
¿Os acordáis de la novedad? No fue hace tanto que esto empezó, pero lo suficiente como para necesitar un cambio y adaptar esto a las nuevas ideas, entorno y aplicaciones. Suena pomposo, sí, pero acercaos acercaos, todavía puedo justificar más este cambio de diseño con palabras bonitas, instructivas y quizá sí, pedantes, basadas en cierto libro.
El principal motivo por el que tengo ganas de seguir con el blog y su temática centrada en el diseño es por el efecto de exposición, según el cual la exposición repetida a estímulos hacia los cuales se tienen sentimientos neutros aumenta el atractivo de dichos estímulos. Es decir, lo que al visitante anónimo en principio le resulta indiferente, hará que con el tiempo disfrute de comentar el diseño de una revista, el rótulo utilizado en un partido de fútbol o se relaje visitando una exposición sobre Dieter Rams. Y entonces es cuando ganamos todos.
Tenía muchas dudas sobre cómo replantear el diseño del blog, la composición, los colores, las tipografías… Navajazo de Ockham y asunto resuelto. Tal cuchillada, en diseño hace referencia a que, ante la posibilidad de elegir entre diseños equivalentes desde el punto de vista funcional, conviene decantarse por el más sencillo.
Desaparece la barra lateral, aparecen más páginas y tengo en mente más secciones, de libros quizá. El problema en este caso es intentar no caer en el efecto que produce la falacia de la escala, dando por hecho que aquello que funciona a una escala determinada también funcionará a una escala mayor, o menor. En este sentido también me preocupa la suposición de interacción, que tiene lugar cuando un diseñador adapta un diseño y da por sentado que el modo en que las personas y otros sistemas interactúan con él será el mismo en otros niveles de escala. Esto es, quizá como el nuevo diseño es más impersonal y el blog más grande, se pierda algo de interacción.
No obstante, es probable que con todo este nuevo diseño, más austero, haya perdido un poco de diferenciación con otros blogs del ramo. Esto tiene relación con el efecto von Restorff, según el cual, las cosas claramente diferentes se recuerdan mejor que las cosas comunes. Un fenómeno de la memoria, ya ves. Es más fácil que recuerdes aquel día que casi te mueres que reconstruir lo que hiciste el martes de hace tres semanas; pues lo mismo con las páginas web. Con este principio tiene relación el efecto de superioridad de la imagen, según el cual las imágenes se recuerdan mejor que las palabras. En este caso han desaparecido los collage de la cabecera, que era lo que casi todo el mundo recordaba al pasar por aquí.
Podría seguir hablando de principios de diseño, usabilidad y demás cosas que he aplicado o podría aplicar, pero no. Es mejor dejarlo en una imagen de The Cherry Blossm Girl acompañado de un simple: estoy de vuelta :)
PD. Algunos cambios todavía no son definitivos y otros aún están en el horno (avatares de twitter en los comentarios, entre otros…). Por supuesto si encontráis fallos avisad.

Muy bonito! Sobre todo el “content”, simple y claro.
mucho mejor ahora,
y muy bien masticadita la explicación.
gracias por ilustrarnos ^^
@María Hay que daros todo masticadito! Que no, es broma, si aquí los ilustrados son los que comentan. Gracias! :)
Que riquinho con el Navajazo, ajja, està claro. La opciòn màs sencilla es siempre la correcta.
@Tamure Me hace gracia que escribas “riquinho” porque ni es gallego ni es español, es una palabra de ese idioma nuevo que se genera cuando hablas desde un teclado italiano ;)
Gracias por quitar el fondo madera :P