
Es difícil superar la apatía veraniega y escribir algo, la mente prefiere navegar por Dropular, Yay Everyday! y demás páginas de contenido puramente visual. En una de esas horas vagando aquí y allá encontré un estudio llamado The Focus of Industrial Design Education: Perspectives from the Industry (.pdf), del cual, por desgracia, no puedo dar la fuente (creo que lo vi en Product Design Hub)
Lo que se extiende en ese breve pero interesante texto es que hay cierto overbooking de diseñadores industriales y que la educación no se corresponde completamente con lo que las empresas demandan. Lo dice Tsai Lu Liu, miembro del IDSA y profesor de la Auburn University (Alabama, USA). En concreto, el profesor se centra en los Estados Unidos y la competencia que los nuevos graduados tienen. Se plantea la difícil situación que supone tener cada año más de 11.000 graduados en diseño industrial únicamente en China y que, en USA, tan sólo existan 1.000 estudios de diseño industrial, de los cuales el 20% aparecieron en los últimos 5 años y el 50% en la última década. El artículo señala la necesidad de que las escuelas preparen a los alumnos para ser más efectivos y eficientes cuando se unen al mundo laboral.
¿Qué buscan en los graduados?. Esta es una de las primeras preguntas que el profesor realizó a las empresas y las respuestas son bastante obvias. Lo más importante es el portafolio, pero también la creatividad y la experiencia; lo menos relevante son los CV y los test.
Del portafolio, destacan una serie de habilidades, las principales son la resolución de problemas y la innovación, seguidas de cerca por el sketching o bocetaje. A partir de ahí, todas las habilidades son valoradas de la misma manera, excepto la realización de maquetas que resulta irrelevante para la mayoría de encuestados (estamos en la era del prototipado rápido). Está claro dónde hay que centrar los esfuerzos, pues las áreas más valoradas coinciden en las encuestas con las que más mejora o esfuerzo necesitan: sketching + creatividad + resolución
La imagen es de Etringita y refleja un poco mi relación con el blog en los últimos tiempos, pero también lo que Tsai Lu Liu hizo en algún momento cuando trabajaba en su estudio: desconectar para pensar.
