Los estilistas y las revistas cada vez lo tienen más complicado para decir lo que se lleva (in) y lo que no (out). No hay tendencias predominantes, ahora se mezcla todo, en palabras de Erin Magner de JC Report:

Protada de la revista ELLE de Agosto 2008

“When it comes to fashion in 2008 the only prevailing trend is that there are no prevailing trends. From excess to minimalism, free-spirited ingénue to tailored sophisticate—and everything in between—designers are mining just about every culture, decade and mood to create a distinctly “anything-goes” aesthetic.”

Al parecer los diseñadores y las tiendas están desesperados por atraer clientes y para ello ofrecen múltiples mini-trends para llegar a la mayor cantidad posible de público; y además los primeros están más centrados en sí mismos que en las tendencias generales o lo que hacen los demás.

Y esta situación, según el artículo, tiene que ver con Internet. Los consumidores ahora deciden con sus comentarios en blogs y foros qué es lo que les gusta y lo que desprecian, restando importancia a los editoriales de moda y a las imposiciones de la élite de la moda y re-interpretando todo lo que ven para crear sus propias tendencias. Estos consumidores ya no se fijan en Londres, París o Nueva York, ahora las ideas y modas surgen en cualquier lugar del mundo, mezclándose con lo visto en las grandes urbes de la moda.

“Rather than buy into one trend from head-to-toe, like the “preppy” or “punk” movements of decades past, consumers are appropriating eclectic influences and remixing them like a DJ does with music.”

Me parece extraño que la escritora del artículo no se haya dado cuenta de que eso mismo, el remix, es la tendencia más predominante, hasta que vuelva el mono-estilo o la devoción a uno en concreto, que volverá. La gente mezcla lo que ve en un Vogue con lo que ha visto en The Sartorialist y al mismo tiempo lo adapta a lo que tiene a mano, Zara y demás. Esa mezcla es algo que también se refleja en el libro Marcas de moda, de Mark Tungate, en el mundo del lujo, de la siguiente forma:

“Una consumidora puede avenirse a pagar un precio alto por ese bolso Dior tan novedoso, muy en tendencia, que ha visto en todas las revistas y anuncios, pero al mismo tiempo no se avergüenza de comprar en Zara una camiseta por diez euros, porque es bonita y posee una aceptable relación calidad-precio. Y es probable que más tarde, esta misma consumidora vaya a otra tienda, un poco más cara aunque no tan conocida, quizá de un joven diseñador, donde comprará una falda. Y cuando la consumidora combine estas piezas entre sí y se las ponga, se sentirá segura y transmitirá al exterior un mensaje que indica que es una consumidora inteligente, que no se deja deslumbrar por el marketing y que controla su propia imagen. […]
Del mismo modo en que, hoy en día, todos somos expertos en marketing, también somos nuestros propios estilistas.”

Desde otro punto de vista, no hay tendencias generales porque las cosas van más rápido. Antes las revistas y, por lo tanto, las discusiones sobre moda eran mensuales, ahora esto ocurre a diario en foros y blogs de todo el mundo, donde además puedes leer sobre lo que a ti te interesa exclusivamente, porque hay blogs especializados que atienden ciertos nichos como no lo hace ninguna revista del mundo. Creo que decir que las tendencias han muerto, en relación a Internet y los nuevos medios, es una forma de neoludismo. Los estilistas y los diseñadores más rancios, junto con artículos de este tipo son la muestra de que existe cierto miedo por no tener el control de todo. Se ven incapaces de controlar el flujo de información que se produce a diario. Lo que el Vogue dicta ya no va a misa y esto da muchos dolores de cabeza a dueños de tiendas, diseñadores y marcas porque ya no es tan fácil vender “moda”: hay que aumentar el número de colecciones, controlar qué se pide en tienda… y sobre todo, estar continuamente al tanto de lo que pasa en el mundo. Pero… así también es más apasionante y divertido, ¿no?

2 ilustrados

  1. Holly Golightly
    12/09/2008

    Querido, ya ni Carine es un icono.

    ¿Vogue? ¿Vogue?… Mmm… sí.. Una vez fue La Biblia. Sí, ya me acuerdo.

    Mmmm… ¿Vogue?. Ah sí, Vogue. Pero tío, ahora mola mucho más el fotolog, el blog y el MySpace. Tío, mola mucho más la Mtv, Sienna Miller y Agynnes Deyn. Tío, mola Starbucks. Jo tío, ¿Vogue? ID. Neo2. Vanidad.

    ¿Qué mierda es Vogue?. Tío, Tuenti y Facebook.

    ¿Chanel? ¿Dior? ¿Prada? Pffff… ¿Tú has visto a Henry o Harry o como se llame Holland? Tío, que yo tengo mucho mundo.

    Querido, qué cosa dices…

    Ay dios, a veces creo que soy de una especie perdida o que alguien se ha saltado un eslabón. Ya no sé si es mi problema o es de los demás.

    Un beso

  2. Pau
    16/09/2008

    Hola,
    Un post muy interesante.” Marcas de moda “, es un libro estupendo, su lectura es amena e instructiva. Especialmente me ha gustado el párrafo que hace referencia a Masoud Golshorkhi, fundador y editor de la revista Tank y que el autor califica como ” el mejor ejemplo de una revista de estilo vanguardista e inteligente “, explica cómo por regla general las revistas de moda están sometidas por las grandes empresas de moda como LVMH, la liquidez metálica de la publicidad, regalos y vacaciones proporcionadas por las más importante firmas, que comprometen su libertad de expresión.
    Un soplo de aire fresco, seguiré con atención este blog.
    XXX

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