Estaba leyendo el suplemento especial The style and the elegance que acompaña al Vogue L’Uomo de Julio/Agosto 2008 cuando me he encontrado con el siguiente texto de Iris Brosch, que se lleva el título a Lo Más Pretencioso de la semana, título que podría otorgar muy a menudo, aproximadamente, cada vez que se le deja hablar a un arquitecto, diseñador, artista o fotógrafo en una revista.

Art becomes what fashion was, trendy and ephemeral.
Fashion wants to be what art is, eternal and a part of history and museum-worthy.
It’s great to see these roles change and that dualities are disappearing. There is no more need to put art against fashion. Bot are equal partners, like male and female.
Together art and fashion could give life to a new movement making us believe in beauty again, in embracing this beautiful planet and protecting it, learning to share and believe in ourselves. We are capable of creating BEAUTY!
Dostoevskij’s words are always on my mind: “La beauté sauvera le monde”.
Jesús… Que no hombre que no, que la moda no va a salvar nada, ni la arquitectura, ni el diseño ni ninguna otra profesión. Hay que dejar de ser tan egocéntricos con la profesión de uno. El mundo y todo ese rollo no depende de una profesión o de un sector, depende de las personas independientemente de la profesión. No obstante, estoy de acuerdo en que la Belleza (al estilo de la Estética griega) podría ayudar a tener un mundo mejor.

Supongo que lo de “La arquitectura está sobrevalorada y el diseño es una mierda” es más que cierto, con sus matices, pero cierto.
Respecto a si una concepción estética mayor haría de este un mundo mejor, estoy de acuerdo, sobre todo porque en ella se englobaría no solo el “buen gusto”, si no también la educación o la generosidad.
Exacto, la concepción estética en todo su sentido, la bondad, la utilidad…
Pero que cosas más totalitarias que decís…