Audrey Hepburn

Reconozco que cuando vi esta película me pareció demasiado simple, banal; pero como en otras cosas buenas de la vida, se aprecia sólo con la reflexión, con el tiempo y con la maduración de las emociones que te provoca. Ayer volví a verla, por cuarta vez y sigue sacándome una sonrisa y haciéndome pensar como la primera vez.

Dos en la carretera se estrenó en 1967, producida y dirigida por Stanley Donen. Comedia romántica que aparentemente trata de la evolución de un único matrimonio pero que, en realidad, es la evolución de los matrimonios y de la vida. Mark Wallace (Albert Finney) y su mujer Joanna (Audrey Hepburn) están a punto de divorciarse y repasan toda su vida en pareja durante un viaje en coche de Londres a la Costa Azul.

MG

Two for the road y más concretamente los viajes, están inspirados en los que el guionista Frederic Raphael y su mujer Sylvia realizaron en esa época desde Londres a París y de París a la Costa Azul. Anécdotas como cuando los protagonistas se queman en la playa por tomar el Sol demasiado o el viaje con la familia repipi son hechos reales.

Paseando

La película tiene un toque cómico, pero que no lo es tanto, tal y como dice el guionista: “se evita lo extraordinario, son cosas mundanas que parecen cómicas pero que no lo son tanto, es la comedia del reconocimiento. La vida está llena de coincidencias, cosas extrañas, contrasentidos… No es causas-efectos. Siempre hay algo que interrumpe la felicidad”.

Audrey

Sobre el vestuario se puede decir que es la primera película en la que Audrey Hepburn no utilizó los servicios de Hubert de Givenchy para su vestuario. El vestuario fue comprado en Londres en los sitios más “fashion” de la época, por lo tanto, lo que se ve en la película es una especie de resumen de la moda de los 60-70. Destaca sobre todos el traje negro de cuero de Paco Rabanne y el vestido con escamas del guateque final.

El vestuario, a su vez, también sirve para reforzar la evolución de los personajes, pues Joanna pasará de los vaqueros y jersey de adolescente a los atrevidos vestidos de mujer poderosa y segura de sí misma, pasando por la ropa de aburridos estampados típicos de madre.

Paco Rabanne

La banda sonora es del genial compositor Henry Mancini y, curiosamente, él consideraba la BSO de esta película como su mejor obra. Los títulos de crédito del principio os sonarán puesto que son del mismo autor que los de films como James Bond, entre otras… Un placer gráfico de los que ya no se ven en el cine…

En la pelicula, la pareja, mimada por su vida de éxito, sueña con la simplicidad de lo perdido, como todos…

5 ilustrados

  1. Holly
    08/10/2008

    Dijeron de su Joanna que era literalmente la que siempre se bajaba y empujaba mientras que él conducía.

    Un beso querido. ;)

  2. XAVS
    08/10/2008

    Fabulosa, como siempre…y el ser la musa de Givenchy la convirtió en un icono de estilo a parte de ser una fantástica actriz…preciosa selección de fotos!
    Besos,
    X

  3. Aun la vi hace poco y me cunde la cara del pavo. Es como de aleación, impasible, a pesar de tener a la jachí ahí siempre incordiando.

    A ver, necesito hacerte una consulta. De Chef a Chef.

    Me tengo que comprar una camisa blanca para la Orla (la orlarl). Pero quiero aprovecharla a tope esa camisa, asique……¿Que cosas me puedo comprar que combinen con una camisa blanca?

    No seas rata en la respuesta. Ya se que la pregunta es difícil, pero para algo estudias….

    Espero impacentérrimo la respuesta.

    Cheers

  4. Juan-G. Espinosa
    13/02/2010

    Diálogo en el Hotelito de La Vallée du Loire durante su segundo viaje (recién casados)
    “- Fíjate en aquella pareja -dice ella-, solamente cenan sin dirigirse la palabra en todo el rato.
    - Deben ser un matrimonio -responde él-”
    Uno de los diálogos más simples pero más verdaderos que jamás he visto en cine, y que cierra el círculo de lo que es la incomunicación y la incomprensión, el verdadero guión del film.
    Una obra maestra por todo.

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